Leandro Avila Pérez
@leandroap
Con el tiempo, la historia del bastón de guarumo se convirtió en leyenda. Algunos decían que la campana sonaba sola en las noches de tormenta, como aviso de que la fe debía mantenerse firme. Otros aseguraban que el bastón seguía acompañando a Mateo, aunque él ya no lo necesitaba para caminar.